Cuando estamos buscando trabajo y vemos una oferta interesante, a veces sentimos miedo por no ajustarnos al 100% de la oferta. Hoy os quiero animar a dejar ese temor de lado y a aplicar a una vacante si no cumplo todos los requisitos.

No han sido pocas veces las que he llamado o entrevistado a candidatos que de entrada han comentado “bueno, es que no cumplo todos los requisitos”, éste es un gran error. Cuándo llamo a un candidato es después de haber revisado completamente su CV, valido que cumple con el perfil que busco y, en el balance entre lo que está y lo que no, decido incluirle en el proceso.

La redacción de una oferta de trabajo para cualquier vacante es, por decirlo a alguna manera, la carta a los Reyes Magos. En ella se establecen los puntos imprescindibles y necesarios para el desarrollo del trabajo y puntos valorables que enriquecen el perfil y el potencial de ejecución que pueda tener. Debemos aprender a tener en cuenta cuáles de ellos son del primer grupo y cuáles pertenecen al segundo. Por ejemplo, en una oferta de desarrollador de software, lo imprescindible será saber programar y lo accesorio contar con una ingeniería superior en informática. ¿Puedo aplicar a esta vacante si no cumplo todos los requisitos? Si sabes programar, por supuesto hazlo si no cuentas con la carrera, cuentas con la competencia principal para llevar a cabo el trabajo.

 

Por suerte estamos migrando a un modelo que mide las competencias y aptitudes (qué sé hacer y qué capacidades y potencialidades tengo) y se está dejando de lado leer un currículum como si de una lista se tratase. Es por esto que se hace imprescindible asegurarnos de incluir en el CV toda aquella información necesaria para mostrar que, pese a no cumplir todos los requisitos de la vacante, vamos a poder desarrollar sin ningún tipo de problema el trabajo.

Una de las formas de hacerlo que a mi más me gusta es la de añadir una línea (o dos) en cada experiencia laboral, en la que se detallen tareas desarrolladas y habilidades o competencias. Por ejemplo, en una experiencia de comercial, seguramente habremos desarrollado habilidades de negociación. Es muy importante ponerlo, por más obvio que parezca, da muchísima información y enriquece la candidatura.

 

En último lugar, también es importante añadir todo aquello que se salga de lo laboral, pero que muestre esas capacidades que comentamos. Si tienes un blog, un canal de youtube, eres deportista de alto nivel, un proyecto propio, etc., dale valor e inclúyelo.

No tengas miedo de mostrarte como eres, lúcete y pon en valor los requisitos que sí cumples.

 

Post 9, reto 100 días.