Como cada 31 de octubre, la oficina de Habitissimo se llenó de zombies, monstruos y toda clase de personajes terroríficos dispuestos a tener un día de trabajo diferente. Nuestros compañeros de edificio suelen sorprenderse y preguntan por qué, pues sencillamente por la importancia que tiene reírse en la oficina.

En ambientes de estrés y de trabajo en equipo el humor tiene gran cantidad de beneficios. La capacidad de reírse con los demás y de uno mismo aporta multitud de beneficios, a continuación os detallo los cinco beneficios más destacables de reírse en la oficina:

  1. Reduce el estrés. Llegar a la oficina y encontrar a tu jefe vestido del monstruo de las galletas (caso real) hace que tu día sea totalmente distinto a llegar pensando en todas las cosas que debes hacer, en aquel email que se te olvidó mandar o en aquel cliente que sabes que va a llamar. Tu jornada no será distinta, pero empezar el día conectando con tus compañeros y riendo es tremendamente poderoso, y rebaja notablemente tus niveles de estrés.
  2. Ayuda a la comunicación interna. Es mucho más fácil comunicarse con alguien con quien has compartido buenos momentos que con alguien a quien apenas conoces. Además, mejora la comunicación cuándo un grupo logra ponerse de acuerdo en qué disfraz se pondrá y cómo se distribuirán el trabajo, cuándo siente curiosidad por saber quién es la momia de la planta baja o quién es el payaso asesino del primer piso. Logramos así que personas que no se prestaban atención, de pronto estén dándose feedback positivo y pasando un buen rato juntas.
  3. Nos volvemos más creativos. Tener jornadas distintas nos permite pensar y hacer de forma diferente, mucho más si de pronto estás adoptando una nueva personalidad y ya no eres tú, si no un personaje que interpretas. Vestir de forma diferente, en un ambiente mucho más desenfadado, y en el que está permitido bromear y reírse, aumenta notablemente nuestro umbral de tolerancia al riesgo, nos ayuda a comportarnos de una forma más atrevida y nos permite pensar fuera de la caja.
  4. Mejora la confianza del equipo. ¿Qué tiene que ver reírse con la confianza? Una de las mayores barreras a la hora de tener un equipo de alto rendimiento es la confianza entre sus miembros, y entendemos confianza como la capacidad de hablar abiertamente, mostrar tus virtudes y vulnerabilidades de forma totalmente transparente, y en saber que todos los asuntos son tratados con sinceridad, de forma competente y que gozan de credibilidad.
    Reírse de uno mismo y del resto es una de las mejores formas de trabajar esa confianza. Rebaja notablemente el estrés entre las personas, elimina focos de tensión y, lo más importante, nos acerca como seres humanos.
  5. Convierte tu oficina en un mejor lugar dónde trabajar. Tenemos la tendencia a asociar sensaciones y percepciones a lugares y personas. Tenemos sitios favoritos a los que ir no por lo que el lugar implica, si no por aquello que hemos vivido en ese lugar.
    Pasar buenos momentos, bromear, sonreír y reírse de uno mismo y de los demás, generan un aura maravillosa en nuestra oficina, crea buenos recuerdos de ella y refuerza el sentimiento positivo hacia ese lugar y las personas que en él habitan. Además aumenta las ganas de querer volver a ese lugar, ya que queda asociado a sentimientos positivos que son muy duraderos en el tiempo.

 

Éstos son solo cinco de los muchísimos beneficios que tiene reírse en la oficina, pero la lista podría continuar con, al menos, cinco más. Es tremendamente importante generar estos buenos momentos, huyendo del prejuicio de la parte estética o de la absurda creencia que asocia el sentido del humor a la baja productividad o al menor rendimiento.

Si un día se trabaja de forma intensa, créeme cuando digo que es el día en el que reírse en la oficina está permitido.

 

Reto 100 días. Post 1.