Hoy vamos a hablar sobre uno de los libros más interesantes (ojo, a mi parecer) sobre la gestión de equipos de alto rendimiento: The five dysfunctions of a Team (Las cinco disfunciones de un equipo).

Fácil y rápido de leer, desgrana en forma de historia las cinco disfunciones, y su impacto, a las que hacen frente los equipos y que merman su capacidad de gestión, ejecución y desarrollo.

Estas cinco disfunciones, que están ordenadas en forma de pirámide y deben ser abordadas en ese orden para garantizar que el equipo puede progresar y fluir de forma óptima, son las siguientes:

  • Ausencia de confianza. La primera y más importante. Un equipo sin confianza es un equipo totalmente ciego. Los equipos exitosos son aquellos cuyos miembros sienten la suficiente confianza como para mostrar su vulnerabilidad con la certeza de que no será usada en su contra. Los miembros del equipo son capaces de reconocer sus debilidades y necesidades de mejora, los errores cometidos y son capaces de solicitar ayuda a sus compañeros.
  • Miedo al conflicto. Los equipos eficientes saben que la única forma de avanzar es mediante el conflicto sano. Su único propósito es el de ofrecer la mejor solución posible en el menor tiempo. Tener discusiones es imprescindible en el camino a la excelencia, los debates engrandecen el equipo, sin necesidad de dañar a los participantes y sin usar la venganza o el rencor.
  • Falta de compromiso. El compromiso en un equipo va en función de dos cosas: la claridad y la aceptación. Los grandes aceptan las decisiones tomadas y las ejecutan con compromiso, a pesar de que en algún momento no todos ellos estuviesen de acuerdo con la decisión tomada. Una vez que el equipo decide, todos ejecutan la decisión de forma profesional y con el compromiso de sacarla adelante.
  • Evitación de la responsabilidad. En el contexto del trabajo en equipo, ser responsable significa estar dispuesto a llamar la atención de tus compañeros si su rendimiento no es adecuado y puede perjudicar al equipo. Cuando el equipo no trabaja de forma fluida, se evita ejercer la responsabilidad para evitar el malestar con los compañeros.
  • Falta de atención a los resultados. Si los miembros de un equipo pierden el foco y dejan de atender a los resultados, dejan de poder juzgar su rendimiento.Tener metas a corto plazo es determinante para el avance de los equipos, mostrar su eficacia y corregir desviaciones en el camino a la excelencia. En última instancia, este rendimiento impecable garantizará cumplir con los objetivos a largo plazo y. a la obtención de beneficios.

 

Si estáis interesados en la gestión de equipos, el alto rendimiento o simplemente sentís curiosidad, os recomiendo “Las cinco disfunciones de un equipo”, una muy buena guía, totalmente aplicable y que contiene ejercicios para trabajar todas las disfunciones.

 

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