Me parece prácticamente imposible pensar en cualquier tema de forma estática. Todo está en constante movimiento, cambio y evolución. El aprendizaje corporativo, y la forma de ofrecerlo, no quedan al margen y es siempre interesante y enriquecedor aprender nuevas formas de ver y de hacer.
Precisamente de todo esto se ha hablado en Next Generation Learning, organizado por IKN Spain, espacio en el que he estado invitada a compartir opiniones, y dónde he tenido la oportunidad de escuchar y aprender de grandes profesionales de los recursos humanos, la formación y las nuevas tecnologías.

Los temas que hemos tratado han sido muy variados, desde cómo el big data puede impactar en la formación o el aprendizaje formal y los algoritmos de recomendación, el microlearning, las redes sociales de formación y aprendizaje, hasta cómo involucrar a los empleados para que participen de forma activa en la formación de las empresas en las que trabajan.

Big data y machine learning: revolucionando
Vivimos en la era de los datos, ninguna duda de ello. En ocasiones nos vemos atrapados entre miles de cifras, hojas de cálculo y funciones, tratando de mejorar nuestros procesos. ¿Y si los ordenadores nos ayudasen?
Precisamente para eso ha llegado a nuestras vidas el machine learning, o el aprendizaje de la máquina, donde a través de algoritmos nuestro nuevo mejor y cableado amigo generará sistemas predictivos y de recomendación, y nos sabrá decir qué empleado va a abandonar el curso con un alto porcentaje de acierto. A su vez también podrá recomendar nuevos cursos dependiendo del perfil de cada uno, adaptados a las necesidades y gustos de cada perfil.
¿Magia? No, esto ya lo hacen Netflix, Youtube, Facebook, Google… simplemente vamos a adaptarlo a un nuevo campo.

Microlearning: rápido, sencillo y donde tú quieras
Precisamente este es el tema que yo he tratado, la necesidad de adaptar el microlearning a las organizaciones para conseguir aprendizajes rápidos, significativos, efectivos y mucho más duraderos en el tiempo.
¿De qué se trata? El microlearning no es otra cosa que contenidos fragmentados que generan aprendizaje en pequeños pasos. Cuando el usuario interconecta esos pequeños microcontenidos, forma un conocimiento más amplio y profundo. Es una forma de aprendizaje que ocupa muy poco tiempo y que se puede realizar en cualquier momento y lugar. Versa sobre un tema principal y lo habitual es acceder a él a través de un software y un dispositivo.

¡Qué cosa más rara! No he visto nunca uno.
No es cierto. Nuestro día a día está cargado de microlearnings y los encontráis en cualquier lugar: esquemas, infografías, vídeos rápidos de recetas de cocina en Facebook, Duolingo, tutoriales en Youtube, charlas TED… Tenemos todos esos contenidos tremendamente integrados en nuestra vida, pero no los tomamos como tal. Esa es la gran virtud, estamos aprendiendo sin darnos cuenta y pocas personas los perciben como formaciones.
Son útiles, nos gustan y, sobre todo, aprendemos muchísimo sin darnos cuenta y sin aparente esfuerzo. Esto ocurre porque podemos acceder a ellos cuando queremos, cuando nos apetece y cuando estamos preparados para prestar atención. Nos motiva, nos engancha y nos divierte.

Muchas veces nos obsesionamos con tener manuales perfectos, con toda la información del mundo, pero debemos preguntarnos si esa es la mejor forma de ofrecer nuevos conocimientos a las personas que conforman el equipo. La primera premisa que debe cumplir la formación en la empresa es que debe ser útil. Nuestra labor es ayudar a las personas a desarrollarse y a realizar mejor su trabajo, ¿lo estamos haciendo de la forma más correcta? ¿Estamos favoreciendo que quieran seguir formándose? ¿Tiene sentido que nos formemos todos de la misma forma y al mismo tiempo?
Aprovechemos todas estas ideas que nos brindan las nuevas tendencias y todos los contenidos, de gran calidad, que tenemos a un solo clic de distancia y sumémonos.
No es necesario reinventar la rueda constantemente y hacer cursos de cero. Evidentemente siempre necesitaremos una parte de formación interna y adaptada a nuestro modelo de negocio, pero también es evidente que podemos aprovechar muchos de los recursos que ya están en red y que tienen una altísima calidad, para combinarlos y enriquecer con diferentes puntos de vista y perspectivas.

Social learning o aprendizaje social
La potencialidad de una empresa está siempre en sus empleados. Son quienes aglutinan el conocimiento formal e informal de lo que pasa, quienes tratan con los clientes y conocen sus problemas, quienes mejores ideas pueden aportar, quienes entienden de primera mano cuáles son las necesidades y las áreas de mejora. ¿Por qué querríamos desperdiciar todo ese conocimiento?

Dar la oportunidad a los trabajadores de formar parte activa de la formación de la empresa, no solamente recibiendo cursos sino también impartiéndolos, es una fuente inagotable de mejoras y de motivación.
¿Quién mejor que una persona experta y con alto desempeño en la tarea para mentorizar a sus compañeros? No solamente reconoces ese buen desempeño, si no que además de conocimiento estarás ayudando a transmitir valores de la empresa y a generar confianza y redes de apoyo entre compañeros.

La realidad es que no he hablado de nada nuevo en este post, simplemente de la importancia de adaptar todo aquello que vemos en nuestro día a día a nuestras empresas. Dar un giro más de tuerca, hacerlo fácil, rápido y útil, y aprovechar todos los recursos que la era de la información nos está dejando a nuestro alcance.
Las empresas no pueden vivir aisladas del día a día, y nosotros no podemos vivir aislados en las empresas. Aprovechemos la inercia, subámonos a la ola y aprovechemos todos los recursos que tenemos a nuestro alcance para seguir aprendiendo.

 

Quiero aprovechar las últimas líneas del post para dar las gracias a todos los organizadores de Next Generation Learning, sobre todo Rebeca y Alejandro, quienes me han tratado de maravilla, y a mis compañeros de pool de casos prácticos, Ana (Alain Afflelou), Juan Vicente (Hospital Universitario de la Ribera), José Manuel (Netex) y Daniel (Sanitas), el moderador, por ser tan tremendamente amables y cercanos.