Liderazgo, ¿por qué todo el mundo habla de ello?

Son muchísimas las entradas, referencias y alusiones al liderazgo, management o gestión de equipos. Lejos de ser una moda pasajera, el líder es la figura clave en el rendimiento de los equipos y el éxito de la empresa, no es de extrañar entonces el auge de todas las informaciones al respecto.

Pero ¿qué es el liderazgo? Podemos encontrar múltiples definiciones, nosotros nos quedaremos con la de House, Javidan, Hanges y Dorfman, quienes definen el liderazgo como el proceso a través del cual una persona es capaz de influir y motivar a sus seguidores y conseguir que contribuyan al logro de los objetivos establecidos y al éxito del proyecto de la organización.

Para las organizaciones es fundamental el papel del líder como persona capaz de extraer todo el potencial de los trabajadores y ser el guía para alcanzar los objetivos marcados. En los estilos de liderazgo encontramos dos que predominan en las actuales teorías: líderes transaccionales y líderes transformacionales.

  • Líder transaccional: aquel cuya tarea es una transacción, un intercambio de recompensas y esfuerzos con los miembros de su equipo, quienes ofrecen resultados a cambio de recompensas. Guían y motivan a sus equipos para alcanzar las metas, están centrados en la tarea y son los más abundantes en las empresas :-(
  • Líder transformacional (o carismático): aquel que consigue que los miembros de su equipo dejen de lado sus propios intereses en beneficio del grupo y les lleva a alcanzar niveles mucho más altos de rendimiento. Ofrecen otra manera de hacer las cosas, vías de acción alternativas. Aquí el líder no es un mero gestor, es alguien que da algo de valor en favor de su equipo. Son los menos abundantes pero los más efectivos a largo plazo, están centrados en las personas.

Y como nosotros nos centramos en las personas, en la psicología positiva, en las organizaciones saludables, y en las buenas prácticas de rrhh y de éxito, vamos a comentar los beneficios que el liderazgo transformacional puede tener en nuestra empresa y es que el engagement (del que ya hablamos aquí) se ve influenciado por el liderazgo transformacional.

Susana Llorens reveló en su estudio sobre engagement y liderazgo que el primero se ve influenciado por el segundo. Esta relación se produce tanto de forma directa, influyendo sobre la energía, absorción y dedicación de los trabajadores (recordad que estos tres factores son las dimensiones del engagement) como mediada, a través del afecto positivo (relajación, entusiasmo, placer, optimismo, resiliencia y satisfacción de los trabajadores).

Un buen estilo de liderazgo puede desarrollar el engagement, el no estrés (o relajación), el entusiasmo, optimismo, resiliencia y satisfacción de los trabajadores; cuidando así el recurso más importante de la organización, las personas. Es muy necesario formar a los líderes de nuestra empresa en un marco transformacional que les permita tener visión de futuro, estimular intelectualmente a sus trabajadores, comunicar de forma inspiradora, apoyarles y reconocer sus logros.

Seguiremos hablando de líderes :-)

 

XXIII Jornadas de Psicología UIB

Recuerdo los primeros años de carrera, cuando iba a clase y disfrutaba escuchando las historias de los profesores, de sus experiencias y vivencias como profesionales. Me encantaba escucharlas y pensar en qué me encontraría yo cuando terminase la carrera y me enfrentase de verdad a todo aquello que estaba estudiando.

Un evento que todos esperábamos eran las Jornadas de Psicología. Una iniciativa de aplaudir que cada año la Junta de Psicología prepara con cariño, dedicación y desinterés para que los alumnos viviésemos (y vivan) una semana llena de testimonios, experiencias y talleres con profesionales de diversos ámbitos de la psicología.

Todavía no puedo creer que este año, en la XXIII edición de estas maravillosas jornadas yo vaya a ser una de las ponentes. De todas las charlas que haya podido dar esta es, sin duda, la que más ilusión me hace y la que más respeto me da. Solamente espero estar a la altura de todo lo que yo he podido escuchar en ese salón de actos.

El tema que he escogido es el de la cultura corporativa, el dar alma a tu empresa, y la importancia de cuidar y mimar esa cultura. Como no, hablaré de mi adoradísimo trabajo en habitissimo, el lugar donde desarrollo mi profesión y que es mi mayor hobbie (mi trabajo). En el taller hablaremos sobre la importancia de las sesiones de creatividad y practicaremos una de estas sesiones.

No puedo esperar a volver a la que considero mi casa, la Facultad de Psicología de la UIB, a encontrarme con mis antiguos profesores (y algunos de ellos ya amigos), a volver a respirar ese ambiente, a tomarme el zumo del descanso y a volver a ver caras de personas llenas de ilusión por iniciar su camino en una profesión apasionante.

¡Gracias chicos, nos vemos pronto!

Cómo diferenciar tu CV

Diferenciar tu CV del resto es una de las cosas más importantes cuando te encuentras en búsqueda activa de empleo. En este webinar para Infojobs hablamos sobre cómo adecuar la estrategia según la oferta a la que aplicamos.

La empresa más feliz del mundo

Existen empresas felices, y existen personas que quieren ayudarnos a crear, tener y mantener empresas felices. ¿El objetivo? Tener la empresa más feliz del mundo.

Hoy quiero recomendaros el libro de David Tomás “La empresa más FELIZ del mundo”, en el que el autor nos da, tal y como él dice, “las 11 claves para reinventar tu profesión y disfrutar del trabajo”. Se trata de una breve y bonita historia en la que se relata la transformación de una empresa (y sus trabajadores) que pasan de tener un tiempo límite para arreglar las cosas a ser una empresa que goza de buena salud económica y de satisfacción y clima.

Con sus 11 claves, buenas y simples ideas aplicables, todo el sentido común del mundo y con el foco puesto en la felicidad de los trabajadores como punto crítico para su desarrollo y el del negocio, este libro es sin duda una de las lecturas más amenas, sencillas y coherentes sobre la felicidad en el trabajo.

Ser feliz, también en el trabajo, no se trata de una moda pasajera. En el anterior post hablábamos de que es una apuesta de hace tiempo y que ha permitido a determinadas empresas posicionarse como líderes. No es casualidad.

Nuestros niveles de neurotransmisores y hormonas en reposo son más parecidos a los niveles que mostramos cuando referimos felicidad que cuando referimos tristeza, estamos biológicamente preparados para ser felices. Esto quiere decir que la felicidad (o estados cercanos a ella) es nuestro estado óptimo o punto de partida para nuestro desarrollo y alcanzar niveles de productividad y eficiencia mucho más altos.

En mi opinión su punto fuerte es la sencillez y la demostración de que una mínima inversión en el bienestar y desarrollo de los empleados es la clave del éxito empresarial. Haz lo que amas, ama lo que haces y crea el entorno óptimo para que tus empleados se desarrollen si quieres que tu negocio / empresa destaque por encima de todos. Lo único que nadie puede copiar es a tu gente y la fuerza que los mueve, destaca por ello.

Si quieres huevos ocúpate de las gallinas

“Si usted quiere huevos, ocúpese de las gallinas” es una de las recetas que nos deja Kazuo Inamori, empresario de éxito que fundamenta en el cuidado de los trabajadores la clave de su éxito.

Pensamos que la corriente positivista de la gestión de personas es nueva, una moda, quizás pasajera… no obstante tenemos grandes ejemplos de empresas de éxito longevas que se basan en estos principios.
No es de extrañar que las empresas que más invierten en sus trabajadores son las más exitosas, ¿el motivo? Grandes dosis de sentimiento de pertenencia, capital psicológico, niveles altos de engagement, productividad y flow. De estos temas hablaremos en próximas entradas :)

Os dejo un poquito más sobre la entrevista a Kazuo Inamori. Merece la pena dedicarle unos minutos.

Feliz semana :)

Felicidad en el trabajo: puntos clave

Una de las cosas que pensamos al hablar de felicidad en el trabajo es lo difícil que debe ser conseguirla. ¡No es cierto! Existen cuatro puntos clave sobre los que trabajar para conseguir que nuestra empresa sea un buen lugar en el que trabajar y desarrollarse, un lugar donde trabajar feliz.

Tuve el placer de poder hablar sobre felicidad en el trabajo en ESERP en uno de los Desayunos Directivos. Hablamos de “Del capital psicológico al engagement: apostando por el happiness en el trabajo”, título de mi tesina final de máster y tema sobre el que he trabajado muchísimo. Hablaremos más sobre ello.
En el desayuno me centré en los puntos clave que pueden hacer pasar a nuestra empresa de un lugar en el que trabajar a un buen lugar en el que trabajar. Esos puntos son:
– Líder. Se trata de una de las figuras clave como mediador y potenciador de la felicidad, el capital psicológico y el engagement. Debe transmitir una visión de futuro, estimular intelectualmente a los miembros de su equipo, ser un buen comunicador, apoyar a los trabajadores y reconocer sus logros.
– Redes de apoyo. Es imprescindible facilitar y fomentar el contacto entre compañeros eliminando las barreras físicas (en la medida de lo posible espacios diáfanos, sin despachos), colocar los espacios comunes en lugares estratégicos (dispensadores de agua al final de la oficina para “obligar” a todos a verse y moverse por la oficina, cafetera en el centro, salas de descanso en los extremos…) en la medida en la que nuestras instalaciones lo permitan. Además realizar actividades voluntarias fuera de la oficina como ir a desayunar, un afterwork, …, pasar buenos momentos con otros miembros del equipo facilita la colaboración a la hora de trabajar y a fortalecer las relaciones entre compañeros.
– Cultura corporativa. Deben estar claros la misión, visión y valores organizacionales. Además debemos asegurarnos de que todos los miembros del equipo los conocen y que todas las acciones que se llevan a cabo son fieles a estos. Nos debemos guiar por los valores en todas las actuaciones: selección, formación, estrategia…
Tener claro qué somos y qué no somos no solo nos hace fuertes, sino que además garantiza que los miembros del equipo comparten estos valores, los hacen más fuertes y están alineados con el propósito de la organización.
– Cuidado a las personas. Hacer saber a nuestros trabajadores que son importantes, que son tomados en cuenta y que son una pieza fundamental en el equipo. Realizar reuniones de evaluación y seguimiento periódicas, ir a tomar al menos una vez al año un café con esa persona, saber qué es lo importante para él/ella y hacerle saber que se está a su disposición.

Estos sencillos puntos son los que van a marcar la diferencia entre una u otra organización. Simplemente debemos asegurarnos de construir un ecosistema estable, que esté claro qué somos y qué no somos como organización y que nuestras decisiones están basadas en nuestros valores (que además son compartidos por empresa y trabajadores).
No queramos ser algo que no somos, pero si busquemos nuestra verdadera esencia, eso permite desarrollarse desde la libertad y sin tener que luchar en contra de ideales y convicciones, permite dedicar toda la energía al crecimiento y desarrollo y, además, es altamente motivante, lo que se traduce en un trabajo de mejor calidad y en una atención al cliente mucho más dedicada.

Valores, definición de organización

Para que un equipo funcione es fundamental que todos y cada uno sepan porqué están ahí, cuál es la misión y el propósito al que se dedica el trabajo diario y el esfuerzo continuo.

Este quizás es uno de los retos más complicados a la hora de emprender, de formar una empresa, de hacerla crecer o de dirigir un equipo. Es importante tener claro qué nos define y que ese algo sea común, compartido y vivido por los miembros del equipo: hablamos de los valores y de nuestra cultura corporativa.

La semana pasada tuve el placer de charlar con 10entrepreneurs sobre la importancia de una cultura corporativa fuerte (hablamos sobre Habitissimo) para cohesionar al equipo y una de las preguntas fue la siguiente ¿cómo consigo que el resto de los miembros del equipo entiendan esos valores? Muy fácil, deben vivirlos y compartirlos.

Cuando tenemos una organización, cuando nuestra labor es dirigir a un equipo dentro de una organización, o cuando tenemos que llevar a cabo trabajo colaborativo es fundamental que todos sepamos qué es lo que nos define, qué pretendemos conseguir y para qué estamos dedicando todo ese esfuerzo.

Para ello:

  • Expón cuáles son los valores que definen a la organización. ¿Cuál era la idea original? ¿Qué os define como equipo? ¿Cuáles son las bases fundamentales sobre las que realizáis el trabajo y sobre las que tomáis las decisiones?
  • Déjalos bien visibles. Cada día tenéis que ver, recordar y entender cómo se hacen y para qué se hacen las cosas. Una pizarra, un corcho, una guía del trabajador, un vinilo en la pared… En la medida de vuestras posibilidades y siguiendo vuestro estilo, pero que se vean.
  • Una vez al año, revísalos. Pregunta a los miembros de tu equipo en qué medida se están cumpliendo esos valores, déjales que marquen otras posibilidades y ofrece un espacio en el que expresar algunos nuevos y otros que ya no están.
  • Adáptalos. Si preguntas, escucha. La cultura corporativa es algo vivo y cambiante, los valores no son los mismos que hace 5 años atrás. Gente nueva, otras situaciones, nuevos retos… Tened claro lo que os define y no tengáis miedo al cambio.
  • Comparte historias, vídeos, libros o fotografías que describan ese valor. Dales visibilidad y muestra ejemplos.
  • Vívelos. La mejor manera de hacer tuyo un valor es vivirlo. De hacer actividades que se aparten un poco del día a día, que vayan encaminadas a vivir y trabajar los valores de la empresa.

En Habitissimo tenemos actualmente 6 valores: pasión, equipo, mejora continua, apertura al cambio, diálogo, actitud positiva e impacto. Todas y cada una de ellas están presentes en la oficina, el proceso de selección, la socialización, la formación y las nuevas políticas. Solo así podríamos mantener la cultura que nos define ante los cambios y crecimiento constante.

 

Deteneos un momento a pensar porqué empezasteis vuestro proyecto, cuáles son los valores iniciales y cuáles los actuales. Una cultura fuerte es sinónimo de felicidad en el trabajo ya que si es la misma la que define todos los procesos os aseguraréis de contar con miembros de equipo que comparten los valores, que los viven, que los defienden y que los hacen crecer.

En este mundo loco de cambio constante tened claro quiénes sois, hacia dónde vais, qué camino escogeis y quién os acompaña en el trayecto.

 

El talento gana partidos, los equipos ganan torneos.

Michael Jordan