Una de las herramientas que más uso en mi trabajo como Chief Happiness Officer es el cuestionario DISC, ¿lo conoces?

Esta herramienta es muy útil para ayudarnos tanto en la captación y socialización de personas en un equipo, como en el desarrollo de equipos, perfiles de liderazgo y en nuestro propio autoconocimiento.

El DISC define cuatro perfiles de personalidad, que encuadran a la persona en una de las cuatro dimensiones que William Marston definió: dominante, influyente, estable y analítico. Si bien prácticamente nadie tiene un estilo puro (pertenece a una sola categoría), siempre hay una que aparece con mayor intensidad y que define nuestra tendencia a comportarnos de una determinada manera, acorde a ese estilo predominante.

Cada una de las categorías va asociada a una letra (DISC) y a un color, que a continuación os voy a detallar:

  • D: dominante. Este perfil, al que se le asigna el color rojo. Los perfiles dominantes son directos, decididos y asumen riesgos. Son personalidades fuertes, solucionadores de problemas natos, y con alta autoestima.
  • I: influyente. Los influyentes, o perfiles amarillos, son personalidades optimistas por naturaleza. Buenos iniciadores de proyectos, muy capaces de persuadir y contagiar entusiasmo a los demás, habladores y con cierto grado de impulsividad.
  • S: estable. El verde. Se trata del cohesionador de equipo por excelencia. Busca agradar, por eso es bastante predecible. Destaca su capacidad de escuchar y de mediar, el auténtico perfil de “jugador de equipo”.
  • C: analítico. Se guía por hechos, evidencias y datos. Sigue las normas, es ordenado y sistemático, altamente perfeccionista y preciso. Está asociado al color azul.

Además de la descripción que nos ofrece cada perfil, esta herramienta me gusta particularmente porque es fácil trabajar con ella. El DISC, además de ofrecernos las tendencias de comportamiento naturales, nos da mucha información respecto a cómo comunicarnos con cada uno de los perfiles, así como qué tipo de comunicación van a tener con sus equipos. También nos da información respecto a nuestro perfil No natural, o aquellos comportamientos que no tenemos de forma automática y que, en caso de necesitarlos, nos harán gastar o invertir un extra de energía.

El DISC no establece perfiles ni buenos ni malos, simplemente nos aporta información sobre puntos fuertes y débiles, sobre potencialidades y necesidades de mejora. Nos da información sobre nuestras preferencias a la hora de actuar.

 

A nivel de organización permite trabajar sobre los siguientes temas: habilidades directivas, mejora de comunicación, procesos de negociación, resolución de conflictos, procesos de selección y contratación, mejora del trabajo en equipo.

A nivel personal ayuda enormemente en el autoconocimiento y a trabajar en las carencias o necesidades de mejora, ver y destacar las potencialidades y, además, a trabajar en nuestra mejora continua.

 

¿Lo habéis utilizado alguna vez?

 

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